Gobierno ingresará proyecto de reforma al SAE: colegios con alta demanda podrían seleccionar por notas
El Gobierno ingresará la próxima semana un proyecto de ley que crea un sistema mixto de admisión escolar. Los establecimientos más demandados podrían elegir alumnos según rendimiento, asistencia y entrevistas; el resto mantiene asignación aleatoria.

El Presidente José Antonio Kast confirmó durante su primera Cuenta Pública que el Gobierno enviará al Congreso un proyecto de ley para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), el mecanismo centralizado que desde 2016 regula el acceso a colegios públicos y subvencionados en Chile. La iniciativa, que sería ingresada esta semana a la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, apunta a reintroducir el mérito académico como criterio de selección en los establecimientos con mayor demanda.
«No cerremos los ojos, es algo que nos piden los apoderados: que se vuelva a ponderar el mérito de los alumnos, que se vuelva a dejar que los padres puedan elegir el establecimiento educacional para sus hijos», declaró el Presidente.
Desde la Comisión de Educación de la Cámara, donde será ingresada la iniciativa del Ejecutivo, valoraron que «se avance en terminar con la tómbola» y se mostraron abiertos a debatir. No obstante, tal como informó LT, la mayoría de los 11 integrantes que tuvo la más reciente y transversal instancia técnica de análisis del Sistema de Admisión Escolar, a cuyo informe suscribió la actual ministra, se muestran en contra de la idea del Ejecutivo de un camino optativo con admisión propia para recintos con sobredemanda.
Un sistema
El diagnóstico oficial es categórico. Un documento interno del Ministerio de Educación titulado «Claves de reforma a la Admisión Escolar: un sistema más justo y humano que reconozca el mérito» —al que tuvo acceso Radio ADN— sostiene que el SAE «ignora e incluso castiga el mérito académico» y que en la práctica «prevalece la asignación aleatoria». Según ese texto, en los establecimientos sobredemandados el 80% de los postulantes queda sujeto al azar, cifra que trepa al 90% en primero medio.
El 30% de los colegios registró sobredemanda en la admisión 2026 y concentró el 55% de las primeras preferencias. Solo la mitad de los postulantes logró acceder a su primera opción y uno de cada cuatro no quedó en ninguno de los establecimientos que eligió, según un análisis de la Fundación Acción Educar.
El cuestionamiento al sistema no es nuevo. Como publicó La Voz de Maipú en noviembre de 2025, estudiantes que pasaron por el SAE describieron de primera mano lo «nefasto» del proceso, con casos de alumnos asignados a colegios lejanos o con mensualidades que sus familias no podían pagar.
“Sabemos que hay familias frustradas por no haber sido asignadas a un establecimiento de su preferencia pero esto es algo que ya ocurría antes del SAE, debido a que las preferencias tienden a concentrarse en un grupo reducido de establecimientos escolares, haciendo que estos tengan sobredemanda mientras que otros no logran completar su matrícula. Más aún, antes del SAE este proceso de asignación se realizaba de manera discriminatoria debido a los procesos de selección aplicados por los establecimientos escolares. En este sentido, las familias que no ven su preferencia satisfecha ahora son “aleatorias”, mientras que antes las familias perjudicadas tendían a ser las más desfavorecidas en cuanto a situación socioeconómica y resultados académicos de las/os estudiantes, lo que reforzaba las desigualdades existentes. Lo que no es posible decir es que más familias están quedando sin cupo ahora: hay evidencia de que antes del SAE había establecimientos que incluso optaban por no admitir estudiantes pese a contar con cupos disponibles, ello en consideración de características definidas como indeseables (estudiantes vistos como potencialmente problemáticos) (Carrasco, Gutiérrez, & Flores, 2017). Ahora, con el SAE, eso no es posible: el Estado actúa como garante de que se llenen todos los cupos disponibles y, en ese sentido, de asegurar el derecho a la educación al establecer una regulación a las escuelas”, afirmaron en 2024 en una artículo publicado en CIPER las investigadoras Manuela Mendoza y Ngaire Honey.
La propuesta del Ejecutivo: Un modelo dual
La propuesta que el Ejecutivo llevará al Parlamento establece un sistema con dos carriles. El primero, denominado «Elección Mutua», sería voluntario para los colegios con alta demanda y les permitiría definir criterios propios de selección: rendimiento académico desde séptimo básico, asistencia, entrevistas y adhesión al proyecto educativo del establecimiento. El segundo carril mantiene la asignación aleatoria para el resto de los colegios y para las vacantes que no se cubran por el mecanismo voluntario. Ambos componentes funcionarían dentro de una plataforma administrada por el Mineduc.
El Congreso, abierto al debate
En la Comisión de Educación de la Cámara Baja la recepción fue favorable, aunque con matices. El diputado RN Ricardo Neumann celebró que el Gobierno avance «para terminar con la famosa tómbola y volver a poner el mérito y el esfuerzo en el centro de nuestro sistema educativo». El diputado DC Héctor Barría fue más cauteloso: valoró la reforma para colegios y liceos emblemáticos a partir de séptimo básico, pero advirtió que no debe traducirse en «arbitrariedad ni pituto». «Es algo que estamos dispuestos a revisar», señaló.
El debate que se abre en el Congreso reactiva una disputa que lleva una década sin resolverse. La Ley de Inclusión Escolar, aprobada por el Senado en enero de 2015 con el objetivo de eliminar la selección arbitraria y el lucro en los establecimientos con financiamiento público, fue la que dio origen al SAE.


